lunes, 14 de febrero de 2011

Una fría noche de verano



Así empieza todo, una fría noche de verano, ganas de fiesta, descontrol, locuras, todo lo que pudiera pasar era poco. La noche se presenta agradable, una brisa suave que no hace ningún mal en sus desnudos brazos, una enorme luna que ilumina toda la calle, una botella de ron, un amigo.

Realmente la palabra amigo es muy grande. Pero tras conocer a esa persona se puede advertir por sus gestos, por lo que hace por tí y por sus actos que aunque no hayan vivido muchos momentos juntos, ya hay algo entre ellos que los une.

Las copas comienzan a pasar de mano en mano, llega más gente, dispuesta a pasarlo bien, cantan y ríen. El alcohol comienza a bajar por su garganta, nunca le ha gustado ese sabor, pero la sensación es muy reconfortable. No es de estrañar que copa tras copa, en poco tiempo la botella se vacíe. Quizás haya sido demasiado alcohol para dos personas. No les importa, ellos están eufóricos, las ganas de fiesta se nota ahora mucho más, sus rostros arden en calor, ya no sienten el frío en sus cuerpos. Rebosan energía por todos los poros de su piel. Caminan con un destino fijo en sus mentes, ya no les importa quien les sigue, solo tienen en mente un objetivo.
En poco tiempo llegan a la playa. Una enorme masa de gente les espera allí, parecen moverse todos a una, como un campo de trigo en un día de tormenta. Su cerebro percibe las imágenes un poco más lento de lo normal. Una música retumba en sus oidos, se miran y no pueden evitar que una amplia sonrisa ilumine sus rostros sonrojados. A medida que se adentran en la muchedumbre comienzan a notar la energía de los decibelios, la temperatura acumulada por tanta gente en acción, todo esto mezclado con alguna que otra copa que le ofrecen conocidos entre saludos, risas y alguna que otra foto. Llegan a la parte central, donde la gente mas grita, baila y salta. Algunos llevan pistolas de agua, y mojan a los pocos que aún no están humedos. Él no se habia sentido nunca tan bien. Se deja llevar por la noche y pierde por completo la noción del tiempo y del espacio. Muchas veces se encuentra solo, pero no le preocupa, le basta con mirar a los lados y reconocer algunas caras familiares. Derrepente alguien le agarra por las cintura y entre dos personas lo zarandean, lo arrastran y termina en el agua. Chapotea desesperado, pensado que su alto grado de alcohol le impedirá nadar y creyendose muerto. sorpendentemente, al caer al agua sus sentidos se despiertan y nada contra la corriente rápidamente regresa a la playa. Ahora se siente más eufórico el baño le ha sentado bien y siente el calor mezclarse con el frio de la noche en su cuerpo, es una sensacion impresionante, todo es como un sueño, la música entra por sus oidos, su cuerpo se mueve sin importarle nada. Todos hacen lo mismo en aquel lugar, nada puede fastidiarle esa noche.

En ese momento mientras su mirada vaga de un lado al otro reconociendo caras y sonriendo por doquier, sus ojos se cruzan con unas pupilas azules muy brillantes que lo miran desde lo lejos. La música se para en sus mentes. El tiempo se detiene y siguen mirándose, se sonríen y todo vuelve rapidamente a sus estado normal, ahora todo es al revés el momento se acelera increiblemente y cuando se quiere dar cuenta ella está sobre el, lo agarra se miran se abrazan y los dos cuerpos se funden en uno, solo separandose alguna que otra vez para recuperar el aliento. Ambos están mojados, no sienten frio alguno, es más él siente calor, mucho calor. Ella lo agarra de la mano y juntos abandonan la fiesta sin importarles mucho quienes les miran ni nada de lo que les rodea. Solamente existen ellos dos, caaminan bajo la luz de la luna, hablando de cosas banales en ese momento.

El alcohol está en sus cuerpos haciendo de las suyas, apartando verguenzas que suelen incomodar, soltando las palbras claras, sin indirectas ni sutilezas. todo trasncurre perfectamente.



Saben lo que quieren...

A partir de entonces el resto de la noche permanecerá en su cabeza para siempre.


Como un momento inovidable...



Detalles como el sabor salado de su piel por el agua del mar...



Perfecto pese a sus imperfecciones...


No todo transcurre en la vida como en los sueños...


Pero,
¿por qué no soñar ?


Alguien dijo una vez,
quizás la vida sea un sueño, y los sueños,



Sueños son =)
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1 comentario:

  1. Muy bueno sin duda, me encanta como describes las sensaciones en cada momento.

    Sigue soñando.

    xoxo

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