jueves, 24 de febrero de 2011

Marcado.

Otra entrada más para recordar un buen momento de mi vida. Esta en concreto va de uno de esos momentos que te marcan para siempre. O eso he creido hasta hoy.

Hace aproximadamente un año, una mañana como otra cualquiera, exactamente no recuerdo el día ni la época, podría mirarlo en la fecha en la que fue sacada la famosa foto, me llamaste. Me comentaste que te habías comprado una cámara reflex, una Nikon D60 para ser exactos. Yo por aquel entonces empezaba 2º de bachiller en la escuela de arte y ya estaba familiarizado con las fotos aunque nunca había ido mas hallá de mi cámara compacta digital. Me gustaba sacar fotos, pero no había empezado a sentir por la fotografía lo que siento ahora, ese placer al disparar una cámara, al sentir el sonido, el movimiento y otras sensaciones indescriptibles. Ese día recuerdo que yo llevaba mi cámara, que ahora se encuentra en mi cajón y que en ocasiones utiliza mi hermana pequeña para "sacarse fotos". Tú llevabas tu nueva máquina. Admito que sentía una gran envidia y demasiada curiosidad. Recuerdo que la probamos en diferentes sitios y aún conservo las pruebas de como fueron mis primeros disparos con una reflex. Un auténtico desastre. Tú habias investigado algunas cosas, y con los pocos conocimientos de disparo manual que ambos teníamos, recuerdo que intentamos hacer fotos en obturación rápida y captar el momento en que una gota impactaba en un charco. El día estaba nublado, había llovido y el suelo estaba lleno de agua. Nos ivamos turnando la máquina y probamos diferentes parámetros, diferentes posiciones, etc. Hoy he vuelto a mirar aquellas fotos y realmente probamos mil y una vez hasta conseguirlo. El resultado no fue espectacular, pero para mí esa foto significa mis inicios en la fotografía. Ese momento creó en mi mente una necesidad de aprender a usar aquellos aparatos tan magnificos que podían captar momentos perfectos con tanta exactitud, tan hermosos. No recuerdo si la foto la sacaste tú o yo. Ese detalle no importa. Sólo recuerdo ese momento que hasta hoy sigue en mi mente muy claro, como si hubiera sido ayer.

Desde entonces hice todo lo posible por conseguir una camara reflex, quería aprender, empaparme saber todo sobre la fotografía. todo muy rápido. Cuando la conseguí, me dí cuenta de que la fotografía es complicada y no es lo que yo creía. Muchas mañanas y tardes volvimos a quedar para sacar fotos juntos, tú me enseñabas lo que habías aprendido y yo te explicaba otras cosas. De alguna manera nuestro autoaprendizaje fue común. Esas quedadas están grabadas en mi memoria, pero también en la de mi ordenador gracias a nuestras cámaras que nos siguen siempre fieles a donde las llevemos y capturan momentos sin rechistar.

Supongo que estoy en un nivel demasiado básico y sé que me quedan años y más años por aprender, pero estoy dispuesto a conseguir poco a poco descubrir todo lo que siempre he deseado y sacar fotos realmente espectaculares, que transmitan todos los sentimientos que deseo y que me acompañen siempre como un gran anexo gráfico de toda mi vida.

A tí compañero de clase, de peleas, de locuras, de amistad y de fotos, te agradezco este momento que vivimos juntos y todos los que hemos vivido desde que nos conocimos.


RECUERDA



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